La discapacidad intelectual de alta complejidad, la gran apuesta de Fundación Hospitalarias Málaga.
Las personas con discapacidad intelectual de alta complejidad siguen enfrentando serias barreras en el acceso a servicios adecuados de salud, educación e inclusión social. Especialistas y familias advierten que, a pesar de los avances en políticas públicas, todavía existe una gran deuda con este colectivo que requiere apoyos especializados.
La discapacidad intelectual de alta complejidad no solo implica limitaciones severas en el funcionamiento intelectual, sino que también suele estar acompañada de otras condiciones. Los como trastornos psiquiátricos, enfermedades neurológicas, epilepsia, autismo severo o problemas de movilidad entre ellos.
Fundación Hospitalarias Málaga, un abordaje específico.
En este contexto, Fundación Hospitalarias Málaga, hace más de tres años, tomó el testigo de dar respuesta a esta problemática y abrió una línea de especialización. Se puso en marcha la atención a personas con discapacidad intelectual de alta complejidad.
Esta semana, para realizar un abordaje más específico y perfeccionar la atención, llevaron a cabo una acción formativa en la que contaron con dos grandes referentes en el ámbito. El Dr. Ramón Novell Alsina, médico psiquiatra y jefe del Servicio de Discapacidad Intelectual y Salud Mental del Instituto de Asistencia Sanitaria de Girona, y Natalia Díaz Calleja, psicóloga general sanitaria y directora de la Residencia Til·lers (Generalitat de Catalunya), con amplia experiencia en unidades de alta complejidad.

A lo largo de las sesiones se abordaron cuestiones clave para el trabajo diario. El Dr. Novell ofreció una mirada crítica y experta sobre el uso de psicofármacos en personas con discapacidad intelectual, subrayando la necesidad de avanzar hacia estrategias de apoyo conductual positivo y un uso más racional y centrado en la persona. También compartió herramientas prácticas para facilitar la prescripción y deprescripción responsable, resaltando el papel del equipo interdisciplinar.
Por su parte, Natalia Díaz centró su intervención en estrategias eficaces para el abordaje de casos complejos, evitando el uso de prácticas restrictivas, y promoviendo modelos de apoyo centrados en la dignidad y la calidad de vida. Asimismo, ofreció claves para el desescalado de conductas desafiantes y el uso de estrategias de baja activación, fundamentales en entornos residenciales y hospitalarios.
La discapacidad intelectual de alta complejidad, el reto del futuro.
La discapacidad intelectual de alta complejidad exige respuestas urgentes, humanas y especializadas. Acompañar a estas personas y a sus familias no es solo una cuestión de salud pública, sino también de justicia y derechos humanos.
Fundación Hospitalarias Málaga es una clara apuesta en este campo, siguiendo la línea de dar respuesta a aquellas problemáticas más acusadas y que no están dotadas de recursos.
